Hola,

Esa soy yo. Una bloguera patética. Y os preguntaréis por qué, supongo... pues porque hoy he sido completamente incapaz de soltar el freno de mano de mi coche.

La historia tiene su miga: como el coche es un pelín viejo ya, tiene algunos achaques. Uno de ellos es que el freno de mano tiende a soltarse si no se tira lo suficiente de él; y eso es lo que sucedió ayer. Subió un vecino a avisarnos: el coche se estaba saliendo de su plaza de aparcamiento, así que mi hermano bajó a la calle, se subió al coche, y tiró del freno de mano cuanto pudo, para inmovilizar el vehículo.

¿Cuál es el problema? Pues que mi hermano hace pesas. Y claro, aquí una servidora no tiene tanta fuerza como él. Total, que me he pasado 15 minutos esta mañana tirando con ambas manos del freno de mano, para regocijo de los transeúntes que pasaban por la calle a las 8:15 de la mañana.

Al final me ha tocado subir a la biblioteca en autobús.

Un besote